#IDDR2015: Almacenaje de semillas en un clima despiadado

Una reunión en el banco de semillas en El Solís Guatemala. La comunidad hace uso del conocimiento local sobre la biodiversidad para reducir el riesgo de desastres. Asimismo, la comunidad ofrece su respaldo al Día Internacional para la Reducción de Desastres.

EL Solís, Guatemala, 2 de octubre de 2015. La pequeña comunidad de El Solís, ubicada en una zona rural de Guatemala, está haciendo uso de su conocimiento local sobre diversidad biológica y está manteniendo un banco de semillas para ayudar a hacer frente a las sequías, a la inseguridad alimentaria y al cambio climático.

El Solís  es una pequeña comunidad compuesta por 51 familias, con un total de 306 habitantes, ubicada cerca de la  cuenca del Río San Vicente, Departamento de Zacapa.  Únicamente 10 hogares cuentan con electricidad y el 98 por ciento de la población se dedica a la agricultura estacional para subsistencia familiar, complementada con la mano de obra migrante.  En la comunidad, el conocimiento tradicional sobre la biodiversidad y las prácticas de cultivo se han transmitido de generación en generación, y en tiempos difíciles este conocimiento ha representado  una importante herramienta de sobrevivencia. Su territorio se ubica dentro de una de las zonas más áridas de Guatemala, conocida  como el “Corredor Seco”. La región enfrenta escasez de agua y bajos niveles de precipitaciones.  El terreno es empinado y árido, con muy poca vegetación, un bajo potencial para sus cultivos y una disponibilidad limitada de alimentos.

Bajo estas condiciones tan severas,  los habitantes cultivan maíz y fríjol, como parte esencial de su dieta diaria.  El éxito de estas actividades depende del agua, del clima y de la disponibilidad de semillas. En 2014, los agricultores del área calcularon que la pérdida de sus cultivos ascendió a más del 60 por ciento. Las predicciones en el futuro tampoco son optimistas.

La comunidad ha establecido una relación de trabajo con la Alianza por la Resiliencia (PfR) y creado un comité de coordinación con 22 familias participantes. Entre sus miembros se encuentran personas mayores, que son los guardianes del conocimiento local sobre la biodiversidad.

Mediante un taller técnico y práctico sobre técnicas de conservación de semillas,  se diseñó un banco de semillas nativas y se planificó su gestión.  Asimismo, se establecieron reglamentaciones básicas y acuerdos internos para su ejecución a largo plazo.  

Después de escoger el lugar y otorgar una concesión durante 10 años, se inició la construcción y se suministraron los materiales necesarios, a fin de que el banco de semillas pudiera empezar a funcionar. El banco incluye silos, contenedores y estantes. Tanto los jóvenes como los ancianos recolectaron, escogieron y trataron de forma natural las semillas nativas de la zona. Posteriormente, las semillas fueron almacenadas en el banco.  De esta forma, se creó un banco de germoplasma, que ahora sustenta la biodiversidad del agro, especialmente de especies de granos. En el futuro se incluirán especies nativas de frutas, hortalizas, hierbas medicinales y árboles, muchas de los cuales están siendo amenazadas por diversas variedades de semillas híbridas y genéticamente modificadas.

En este contexto, reviste suma importancia la conservación de las especies nativas de granos básicos de maíz (Zea mayz) y fríjol (Phaseolus vulgaris). Estos son los granos que prácticamente sustentan la existencia y el desarrollo de la comunidad.

Juárez Asencio, anciano y miembro del comité de coordinación, señaló  lo siguiente: “Estamos muy contentos con el banco de semillas nativas.  Es la forma de asegurar nuestros alimentos, para nuestra familia y para la comunidad, pero más que nada, garantiza que se mantendrá la forma en que nuestros abuelos y padres nos enseñaron a cultivar la tierra y cuidar las semillas. Estas semillas son nuestras y esperamos mantenerlas para poder seguir alimentando a nuestros hijos y nietos durante años y años”.

Asimismo, Javier Antonio Ortiz, alcalde de Cabañas, afirmó que “a través de este banco  tenemos la oportunidad de almacenar nuestras semillas básicas para que se reproduzcan e intercambien en cualquier momento. Estoy agradecido por esta oportunidad para nuestro pueblo y nuestros agricultores, con una visión para velar por la seguridad alimentaria, algo que no tiene precio”.

*Se ha nominado a El Solís como “comunidad campeona en la reducción del riesgo de desastres” en  el Día Internacional para la Reducción de Desastres, a celebrarse el 13 de octubre y que este año se centrará en honrar el conocimiento local.

Inscríbase en la plataforma Thunderclap del Día Internacional: goo.gl/X5vVkj #IDDR2015



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