CAMPAÑA POR SER NIÑA "Las niñas educadas son niñas con poder. Ellas pueden transformar sus propias vidas y las vidas de quienes las rodean


Panamá 2 de Octubre.- La campaña global “Por ser niña” (2012-2016)   inicia con la celebración del primer Día de la Niña, que se da a nivel mundial el 11 de octubre.

Plan es una organización sin fines de lucro, presente en más de 70 países, enfocada en -desarrollo comunitario centrado en la niñez, trabajando con niños, niñas, sus familias y sus comunidades-. En América Latina  trabaja en 12 países. En el 2011  alcanzó  56 millones de niños y niñas en 58,000 comunidades.  Es una organización independiente sin afiliaciones religiosas, políticas ó gubernamentales.

La campaña “Por ser niña” tiene como objetivo incrementar el número de niñas que recibe aprendizaje de calidad en los países donde viven las poblaciones más vulnerables y excluidas, y busca disminuir las barreras que impiden que las niñas reciban esta educación.  Plan considera que las niñas que reciben educación son niñas que tienen poder para transformar sus propias vidas y las vidas de quienes las rodean.

La campaña propone una estrategia, basada en la teoría del cambio, a tres niveles, para lograr una transformación real y tangible para el 2016: trabajamos con Estados en el cambio de políticas públicas y leyes; con los niños, niñas, comunidades y sus familias para asegurar la inclusión de las niñas; y en crear conciencia para que todos, hombres, mujeres, niños y niñas, entendamos la importancia de invertir en las niñas, y que las niñas terminen la escuela con habilidades para la vida.

Las niñas enfrentan muchos obstáculos para desarrollarse plenamente en su vida y utilizar su potencial al máximo. En América Latina, el embarazo adolescente y la violencia de género son dos de los mayores obstáculos, aunados a la deficiencia en la salud y nutrición, la falta de las bases de la educación temprana, la carga del trabajo doméstico y del cuidado a otros niños y niñas, y la inseguridad económica en el hogar.

Esta falta de oportunidades y de cuidados es injusta, y es esta discriminación contra las niñas y las mujeres una de las  causas principales de la pobreza.

Algunos datos de interés:

  • Un año adicional de educación secundaria aumenta ingresos potenciales de una niña de 15 a 25%.
  • 75 millones de niñas del mundo no están escolarizadas.
  • A nivel mundial, a una de cada tres niñas se le niega una educación secundaria.  
  • En América Latina y el Caribe, poco más de 104 millones de niñas en la región experimentan rezagos en sus oportunidades de desarrollo futuro por ser jóvenes y por ser mujeres, y pese a los avances en las últimas décadas en el acceso a la educación en los distintos niveles de enseñanza -la escuela sigue reproduciendo estereotipos de género a través de su currículum oculto y sus prácticas educativas, reduciendo sus opciones futuras-.
  • Han sido más las niñas 'discriminadas de muerte', que el número total de muertes en todas las guerras y los genocidios del siglo XX.
  • 150 millones y 73 millones de niñas menores de 18 años han sufrido violación u otras formas de violencia sexual.
  • La principal causa de muerte para las mujeres jóvenes de 15-19 en los países en desarrollo es el embarazo.
  • Las cifras de matrícula escolar escoden la continua discriminación. Violencia en la escuela, embarazo  precoz y trabajo doméstico son algunas barreras claves para la educación de las niñas.
  • Educación de calidad = transformación social.  Esto quiere decir que salen de la escuela, no solamente con la capacidad de leer y escribir, sino con habilidades para la vida que contribuyen a traer igualdad al hogar, al trabajo y a los procesos públicos de toma de decisiones desde el parlamento al consejo local o al comité de gestión escolar.  Esto quiere decir poder obtener un trabajo digno en igualdad de condiciones que los hombres y niños –cosa que no ocurre en América Latina.
  • Los hombres con educación  son menos propensos a ser violentos con sus parejas femeninas, y las mujeres con educación son mucho menos propensas a soportar la violencia o a creer que es parte del orden establecido.
  • Un informe de Plan del 2008[i] calculaba que el costo económico para 65 países de mediano ingreso y transicionales por no educar a las niñas en el mismo nivel que a los niños, llega a la asombrosa cifra de 92 mil millones de dólares cada año.
  • La educación reduce la probabilidad de que las mujeres y niñas sean víctimas de violencia.  En base a la investigación (análisis de las encuestas DHS), Plan encontró que las mujeres en 11 de los 14 países analizados, quienes habían recibido educación secundaria o superior, fueron menos propensas a sufrir de violencia.  Además, en 9 de los 14 países, los esposos con mayores niveles de educación tenían menos probabilidades de haber perpetrado violencia física o sexual. 
  • Las niñas y adolescentes que avanzan en sus estudios deciden tener hijos más tarde en la vida.
  • Según la CEPAL (2008), pese a las altas tasas de conclusión de la enseñanza primaria, la gran mayoría de los jóvenes de 15 a 19 años que no lo logran provienen de los estratos de menores ingresos o de zonas rurales, y con frecuencia son indígenas o afrodescendientes. Al observar con detalle, más allá de los promedios, las niñas enfrentan rezagos marcados por cuestiones de género, lugar de residencia, razones socioeconómicas y su condición de etnicidad o raza. En la medida que estas dimensiones se suman, se agudiza y complejiza la problemática para las niñas.

Para mayor información:
Mayteé Zachrisson
Especialista Regional de Medios
Maytee.zachrisson@plan-international.org

Marti Ostrander
Gerente Regional de Comunicaciones
marti.ostrander@plan-international.org

Tel: +507 317-1700 

 

 

 

 

 

 

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