Un nuevo sistema de alerta sísmica en México

La ciudad de México conmemoró el trigésimo aniversario del terremoto de 1985 con el lanzamiento de un nuevo sistema de alertas sísmicas (fotografía: UNDRR).

Por Denis McClean


GINEBRA, 18 de setiembre de 2015 – El día de mañana, la Sra. Margareta Wahlström, Jefa de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), participará en la conmemoración del trigésimo aniversario del terremoto que azotó a la ciudad de México el 19 de setiembre de 1985.

Entre las actividades se incluirá la activación de un nuevo sistema de alertas sísmicas que funcionará a través de 8.200 parlantes, con lo cual se familiarizará a los ciudadanos con el sonido de las alertas. También se incluirá un simulacro de terremoto, el cual contará con la participación de 80.000 empleados públicos, 26 agencias gubernamentales y la Policía Federal.

Las alertas se generarán mediante sensores a lo largo de la costa del Pacífico. De esta forma, sonará una alerta durante 50 segundos para que los residentes evacúen los edificios.

Según el Centro Nacional de Prevención de Desastres de México, el terremoto que se produjo un poco después de las 7 de la mañana del 19 de setiembre de 1985 cobró la vida de 4.541 personas, destruyó 412 edificios, dañó 3.124 más y produjo pérdidas económicas que ascendieron a más de $4.000 millones. La base de datos EM-DAT calcula que el terremoto cobró la vida de 9.500 personas y afectó a 2,1 millones más. Asimismo, más de 40.000 personas resultaron heridas y 80.000 perdieron sus hogares.

Con la creación del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) en 1986, se mejoró en gran medida la gestión del riesgo de desastres y en 2013 este fue el tema de la primera revisión del país emprendida por el Foro de Alto Nivel sobre Riesgos, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Este estudio reveló que si bien los eventos extremos continúan interrumpiendo las actividades económicas, ahora los mismos generan relativamente pocas víctimas humanas. Esto es un indicio del progreso que ha logrado México y se reflejan tanto los avances tecnológicos, tales como sofisticados sistemas de alerta temprana y modernos códigos de construcción, como el hecho de que se está compartiendo ampliamente una cultura de seguridad.

El estudio también reveló que México se ha posicionado como uno de los países más importantes en el área de gestión financiera de los desastres, mediante el Fondo de Desastres Naturales (FONDEN) y el Fondo para la Prevención de Desastres Naturales (FOPREDEN).

Antes de viajar a México, donde se reunirá con funcionarios gubernamentales de alto nivel, la Sra. Wahlström explicó lo siguiente: “México está logrando un gran avance en la reducción de la mortalidad debido a los desastres, de conformidad con el Marco de Sendai para la Reducción de Desastres. El país cuenta con una fuerte legislación sobre protección civil y también ha establecido un sólido sistema para velar por la seguridad de los hospitales y las escuelas.

“México está invirtiendo en infraestructura resiliente y está cerciorándose del cumplimiento de los códigos de construcción. El país también está teniendo éxito en la comunicación de alertas tempranas y propagando una cultura de reducción del riesgo de desastres”.

Sin embargo, el estudio de la OCDE reveló que el uso inadecuado de la tierra y la planificación territorial y urbana contribuyen grandemente a la vulnerabilidad de la población y de la economía de México frente a las amenazas naturales.

Este hecho también se incluye en el Informe de Evaluación Global de la UNDRR sobre la Reducción del Riesgo de Desastres, el cual cita a las sequías y las inundaciones en México como unos de los elementos que contribuyen en gran medida a reducir el desarrollo humano y a aumentar la pobreza. Entre el año 2000 y 2005, el impacto de los desastres en el desarrollo humano equivalió, en promedio, a dos años de pérdidas en el progreso general, mientras que los efectos en la pobreza equivalieron a un aumento de ésta entre un 1,5 y un 3,7 por ciento.

Ricardo Mena, Jefe de la Oficina Regional de la UNDRR en las Américas, ha estado trabajando muy de cerca con el gobierno del Distrito Federal de la ciudad de México para mejorar las políticas y las prácticas relativas a la reducción del riesgo de desastres. Las acciones de prevención se han complementado con iniciativas de preparación que incluyen la capacitación de 10.000 servidores públicos e integrantes de los comités ciudadanos sobre planes de preparación familiar en caso de desastres.

El Sr. Mena recordó que la ciudad de México fue una de las primeras en inscribirse en la campaña de la UNDRR titulada “Desarrollando ciudades resilientes” la cual ya cuenta con más de 2.600 participantes en todo el mundo. Desde que se integró a la campaña, la ciudad de México aprobó una ley sobre seguridad estructural, la cual permite que se confisque cualquier propiedad que presente un alto grado de riesgo de sufrir daños sísmicos y que se ofrezcan viviendas seguras a los ocupantes de tales edificios.

En 2011, el Consejo Mundial de la Construcción Verde otorgó a la ciudad de México el prestigioso galardón al liderazgo local en acciones climáticas. Este premio fue un reconocimiento al Programa de Acción Climática de esta ciudad, cuyo paquete de medidas ambientales —que ascienden a $1.000 millones y se aplicaron en un período de tres años— se diseñó para eliminar de la atmósfera de la ciudad unas siete toneladas de dióxido de carbono (CO2). En algún momento, se nombró a la ciudad de México como la megaciudad con el mayor grado de contaminación en todo el planeta. Esta ciudad tiene una población de 9 millones de habitantes y se calcula que el total de personas que viven en toda el área metropolitana asciende a 22 millones.

 

Enlaces relacionados

Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres

 


Siga las noticias de la UNDRR en línea:

     

 

 

 

Estamos estrenando cuenta en Twitter @UNDRR Américas y el Caribe
Síguenos!



CONÉCTATE CON